"La Calle y la Conciencia Social"
Por Maria Guebara
(Militante de ATE y CTA AUTÓNOMA Mar del Plata)
No vamos a evitar estar en las calles, porque no podemos estar en otro lugar. Porque la calle es el lugar donde manifestamos nuestro descontento, nuestras crisis, nuestros enojos y nuestras necesidades, porque solo estando en las calles nos han escuchado y nos han atendido.
No es ahora, ni será más adelante, una forma de expresión del pueblo negociar en las oficinas, ni para los movimientos sociales, ni para los gremios más combativos que han demostrado sobradamente que a ciertos funcionarios les incomoda -justamente- la gente en la calle.
Somos nosotros y son nuestros logros, el producto de la lucha en las calles, sabemos que ese es el espacio donde mostramos nuestro poder y entendemos también que esa es la muestra de la fuerza organizada, la que se necesita para avanzar frente a las crisis en las que nos han sumergido en cientos de oportunidades.
No es ahora, ni será más adelante, que alguien nos diga dónde, cuándo y con quiénes manifestarnos, porque cada uno de los que estamos en la calle hemos desarrollado sobradamente una conciencia social y una línea de militancia e ideología que nos lleva a entender por empatía o por realidad cuáles son las necesidades más profundas del pueblo trabajador, porque conceptualmente entendemos que el trabajo es el único salvavidas posible para un pueblo con hambre y que las garantías deben estar establecidas por las políticas públicas que son responsabilidad de un Estado grande, presente, garante de derechos y de bienestar.
No hay ahora, ni habrá nunca, posibilidad alguna de que el pueblo renuncie a la lucha por sus necesidades más básicas y por todas las demás, porque el hambre, la enfermedad, la falta de trabajo, el frío, la invisibilidad y la exclusión no esperan, porque se nos mueren los pibes, los viejos y los laburantes, porque la tristeza hace estragos en la vida de los más vulnerables, por eso, y para que nos sigan viendo, es que no es tiempo ni hay voluntad de abandonar el lugar que es nuestro y en el cual han quedado para siempre la sangre, el sudor, el tiempo, las ganas, las virtudes, las voces y la lealtad con el otro de muchos compañeros y compañeras que son los hacedores de la organización popular, en el único lugar posible: la calle.
Por Maria Guebara
(Militante de ATE y CTA AUTÓNOMA Mar del Plata)
No vamos a evitar estar en las calles, porque no podemos estar en otro lugar. Porque la calle es el lugar donde manifestamos nuestro descontento, nuestras crisis, nuestros enojos y nuestras necesidades, porque solo estando en las calles nos han escuchado y nos han atendido.
No es ahora, ni será más adelante, una forma de expresión del pueblo negociar en las oficinas, ni para los movimientos sociales, ni para los gremios más combativos que han demostrado sobradamente que a ciertos funcionarios les incomoda -justamente- la gente en la calle.
Somos nosotros y son nuestros logros, el producto de la lucha en las calles, sabemos que ese es el espacio donde mostramos nuestro poder y entendemos también que esa es la muestra de la fuerza organizada, la que se necesita para avanzar frente a las crisis en las que nos han sumergido en cientos de oportunidades.
No hay ahora, ni habrá nunca, posibilidad alguna de que el pueblo renuncie a la lucha por sus necesidades más básicas y por todas las demás, porque el hambre, la enfermedad, la falta de trabajo, el frío, la invisibilidad y la exclusión no esperan, porque se nos mueren los pibes, los viejos y los laburantes, porque la tristeza hace estragos en la vida de los más vulnerables, por eso, y para que nos sigan viendo, es que no es tiempo ni hay voluntad de abandonar el lugar que es nuestro y en el cual han quedado para siempre la sangre, el sudor, el tiempo, las ganas, las virtudes, las voces y la lealtad con el otro de muchos compañeros y compañeras que son los hacedores de la organización popular, en el único lugar posible: la calle.



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